El desarrollo de las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) se enfrenta actualmente al auge de las stablecoins y la tokenización. Una situación que empuja a estas instituciones monetarias a acelerar la tendencia.
El 91 % de los bancos centrales están explorando actualmente la posibilidad de crear una CBDC
Los bancos centrales son instituciones públicas encargadas de establecer y gestionar las políticas monetarias, con total independencia de los gobiernos correspondientes. Una actividad que también incluye el estudio y el desarrollo de monedas digitales, denominadas MNBC (o CBDC, en inglés).
Un sector ya ampliamente dominado por la versión china (e-CNY), operativa desde hace varios años. Sin embargo, esto no impide que otros bancos centrales estudien activamente la implantación de soluciones monetarias de este tipo en otras jurisdicciones, con dos objetivos distintos: las operaciones minoristas (público en general) y las denominadas «mayoristas» (instituciones financieras).
Con el fin de hacer un balance de la situación, el Banco de Pagos Internacionales (BPI) acaba de publicar un informe completo. En este informe, el dato principal es que el 91 % de los bancos centrales (85 de los 91 encuestados) están estudiando la implantación de una MNBC (minorista, mayorista o ambas), sin precisar, sin embargo, su grado de avance.

Sin embargo, en este informe aparece otro dato esencial sobre la rápida aparición de soluciones alternativas, como las stablecoins o el principio de tokenización de activos del mundo real (RWA). Se trata de herramientas capaces de «plantear cuestiones sobre el papel de los bancos centrales como emisores de moneda, pero también como operadores, catalizadores y supervisores de los sistemas de pago».
La encuesta incluyó preguntas sobre el uso de las stablecoins en pagos fuera del ecosistema de los criptoactivos, así como sobre los enfoques regulatorios relativos a los criptoactivos. También se añadieron nuevas preguntas con el fin de recabar información sobre la evolución de la tokenización de los depósitos de los bancos comerciales y otros activos.
BRI
Un desarrollo en un entorno altamente competitivo
Aunque los expertos del BRI consideran que el uso de las stablecoins es «relativamente limitado», su desarrollo actual parece suficiente para generar una aceleración significativa de los avances en este ámbito. Basta con ver cómo la Unión Europea está estudiando actualmente el despliegue de su euro digital en blockchains públicas, como Ethereum o Solana.
De hecho, «más de un tercio de los bancos centrales que trabajan en una CBDC (el 43 % en el caso de las CBDC mayoristas y el 35 % en el de las CBDC minoristas) han intensificado sus esfuerzos a la luz de los avances relacionados con las stablecoins y los criptoactivos». El principal riesgo anunciado es que se ponga en tela de juicio el modelo de funcionamiento actual del sistema financiero y monetario.

A esta preocupación se suma el principio de tokenización, capaz de desestabilizar el papel actual de los bancos centrales debido a su implantación masiva en el mercado de bonos del Tesoro. Otra «motivación importante para muchos bancos centrales» para acelerar el lanzamiento de sus MNBC.
En conclusión, el Banco de Pagos Internacionales explica que la actual aceleración de los trabajos sobre las MNBC coincide con un aumento del número de jurisdicciones que han adoptado, o tienen previsto hacerlo, marcos normativos adaptados a las stablecoins y otras criptomonedas. Una forma de decir que la reciente entrada en vigor de la Ley GENIUS en Estados Unidos está reescribiendo en tiempo real las líneas generales del sector monetario mundial.