¿Y si el pico cíclico del bitcoin aún no se hubiera alcanzado? Aunque muchos analistas consideran que el nivel de 126 000 dólares, alcanzado a principios de octubre de 2025, es el punto álgido del ciclo actual, varios indicios sugieren que podría tratarse de un simple nivel intermedio. Dos argumentos principales alimentan esta hipótesis: la tendencia al alargamiento temporal de los ciclos posteriores al halving y el contexto macroeconómico encarnado por la relación cobre/oro (Copper/Gold ratio), indicador adelantado del ciclo económico mundial. A continuación, el análisis técnico de Vincent Ganne sobre el BTC.
La hipótesis de un ciclo prolongado a principios de 2026
Históricamente, cada ciclo alcista del Bitcoin, medido desde su halving, ha sido más largo que el anterior. El ciclo de 2012 terminó 366 días después del halving, el de 2016 después de 526 días y el de 2020 después de 546 días.
Esta tendencia a la prolongación refleja un fenómeno de maduración del mercado: a medida que el precio del bitcoin aumenta y su base de inversores se amplía, los movimientos de precios se vuelven más lentos, más estructurados y requieren más tiempo para alcanzar su punto álgido.
Siguiendo esta lógica, el ciclo actual, que comenzó tras el halving de 2024, podría no haber llegado a su fin el pasado 6 de octubre y podría prolongarse hasta el primer trimestre de 2026.

El prometedor mensaje de la relación cobre/oro
Además, desde el punto de vista macroeconómico, hay un argumento de peso que refuerza esta hipótesis: la dinámica de la relación cobre/oro. La relación cobre/oro es un barómetro fiable del ciclo económico global. El cobre, metal industrial por excelencia, refleja la fortaleza de la actividad económica mundial, mientras que el oro, valor refugio, traduce la prudencia y la búsqueda de seguridad.
Cuando la relación aumenta, indica un repunte del crecimiento y del apetito por el riesgo, condiciones que suelen asociarse a las fases alcistas de los mercados de acciones y criptoactivos. Por el contrario, una ratio a la baja refleja una desaceleración económica y una fase defensiva de los inversores. Sin embargo, los máximos históricos del bitcoin (diciembre de 2013, diciembre de 2017, noviembre de 2021) coincidieron con los máximos de la ratio cobre/oro.
En la actualidad, esta relación se encuentra en niveles históricamente bajos, marcados por una divergencia alcista en el RSI, lo que sugiere un posible cambio de tendencia en los próximos meses. Si esta señal macroeconómica se confirma, podría acompañar, o incluso preceder, a un último movimiento alcista importante del bitcoin, prolongando así el ciclo actual hasta 2026.
En conclusión, parece prematuro afirmar que el pico del ciclo relacionado con el halving de 2024 ya ha quedado atrás. El contexto macroeconómico aún no presenta las características habituales de un pico de ciclo, y la lógica interna de los ciclos del bitcoin aboga por una prolongación temporal según el criterio del número de días transcurridos desde el halving.
Así, un escenario de ciclo prolongado, que culmine entre finales de 2025 y 2026, encajaría perfectamente en la continuidad histórica y estructural del mercado. Si fuera así, la fase actual no sería el final, sino una corrección intermedia. Esta hipótesis se mantiene mientras no se rompan los soportes principales, es decir, la zona de 95/100 000 $.