A menudo acusadas de ser una herramienta al servicio de la delincuencia financiera, las criptomonedas muestran hoy una realidad muy diferente. Los últimos datos de Chainalysis y TRM Labs muestran que la proporción de flujos ilícitos en las principales plataformas de intercambio centralizadas está disminuyendo significativamente, con Binance destacando por su nivel de exposición particularmente bajo. Descubra estas cifras y los esfuerzos de la plataforma para limitar las transacciones relacionadas con actividades ilegales.
La delincuencia relacionada con las criptomonedas está disminuyendo significativamente, con Binance a la vanguardia
La delincuencia relacionada con las criptomonedas está disminuyendo considerablemente y ahora los datos lo demuestran.
Según los análisis independientes de Chainalysis y TRM Labs, la proporción de flujos directamente relacionados con actividades ilícitas en las principales plataformas de intercambio centralizadas ha disminuido considerablemente entre principios de 2023 y mediados de 2025, hasta representar hoy en día solo una mínima parte de los volúmenes.
En las siete mayores plataformas de intercambio por volumen, la exposición directa a direcciones identificadas como ilícitas se sitúa entre el 0,018 % y el 0,023 % del volumen total en junio de 2025.
En otras palabras, menos de 2 a 2,3 dólares de cada 10 000 procesados proceden directamente de carteras asociadas a estafas, piratería informática, ransomware o violaciones de sanciones.
Binance muestra un nivel de exposición inferior al de sus competidores
En este contexto, Binance se perfila como una de las plataformas de intercambio más avanzadas. Según Chainalysis, solo el 0,007 % de los volúmenes procesados por la plataforma en junio de 2025 estarían directamente relacionados con carteras ilícitas, frente a una media del 0,018 % para las otras seis principales plataformas de intercambio. Por lo tanto, la ratio de Binance es más de 2,5 veces inferior a la de sus competidores.

TRM Labs llega a conclusiones similares con su propia metodología: aproximadamente el 0,016 % del volumen de Binance estaría directamente expuesto a fondos ilícitos, frente al 0,023 % de otras plataformas importantes, lo que supone una diferencia de alrededor del 30 %.
Sobre todo, ambos estudios señalan la misma trayectoria: entre enero de 2023 y junio de 2025, Binance habría reducido su exposición directa a los flujos ilícitos entre un 96 % y un 98 %, unos puntos por encima de la media de otras grandes plataformas de intercambio.
Y esto, a pesar de que la plataforma procesará en 2025 más de 90 000 millones de dólares de volumen al día, con alrededor de 217 millones de órdenes diarias, niveles comparables al volumen acumulado de varios de sus competidores.
Por qué es importante hablar de exposición directa
Las cifras citadas se refieren a la exposición directa a fondos ilícitos, es decir, la parte de los volúmenes que provienen directamente o se envían a direcciones identificadas como relacionadas con actividades delictivas.
Si, de cada 10 000 dólares procesados, 1 dólar está vinculado a una dirección identificada como ilícita, la exposición directa es del 0,01 %.
Cuanto más baja sea esta tasa, más significa que los sistemas de filtrado y cumplimiento de la plataforma logran aislar estos flujos en una fase temprana, notificarlos a las autoridades o incluso bloquearlos antes de que se difundan.
A diferencia de los sistemas bancarios tradicionales, la transparencia que ofrece la cadena de bloques permite medir estas exposiciones con gran precisión, lo que hace posible este tipo de comparación entre las diferentes plataformas de intercambio.
Importes ilícitos muy inferiores a los de las finanzas tradicionales
Estos datos adquieren otra dimensión cuando se comparan con los flujos ilícitos estimados en las finanzas tradicionales. El Nasdaq estima en unos 3 billones de dólares la cantidad de fondos ilícitos que circularon por el sistema financiero mundial en 2023, mientras que las estimaciones de la ONU y el FMI sitúan el blanqueo de capitales entre el 2 % y el 5 % del PIB mundial cada año.
En lo que respecta a las criptomonedas, Chainalysis y TRM Labs estiman que las cantidades identificadas como ilícitas y que transitan por las grandes plataformas de intercambio centralizadas se limitan a unos pocos miles de millones de dólares al año, lo que representa una fracción del volumen total.
Esto no significa que se detecte todo ni que el riesgo haya desaparecido, pero estas magnitudes permiten relativizar ciertos discursos según los cuales el bitcoin y otras criptomonedas se utilizan principalmente para el blanqueo de capitales.
¿Qué hace Binance para reducir los flujos ilícitos?
Binance atribuye estos resultados a un conjunto de medidas que combinan inversiones humanas, tecnologías de detección y cooperación con las autoridades.
Más de 1280 especialistas, es decir, casi el 22 % de su plantilla, se dedican a funciones de cumplimiento normativo, investigación y gestión de riesgos, con presupuestos anuales de varios cientos de millones de dólares para KYC, supervisión de transacciones e investigación financiera.
La plataforma también hace hincapié en la colaboración con las fuerzas del orden. Afirma haber respondido a más de 240 000 solicitudes y organizado más de 400 sesiones de formación para investigadores y reguladores de todo el mundo, con el fin de compartir métodos de rastreo en cadena y de lucha contra el fraude.

Estos esfuerzos se suman a la participación de Binance en iniciativas colectivas como Beacon Network o el programa T3+, junto con Tether, TRON y TRM Labs, entre otros, con el objetivo de compartir señales de alerta en tiempo real y congelar los fondos identificados como ilícitos antes de que se dispersen.
¿Hacia una adopción más amplia gracias a una mayor transparencia?
La continua disminución de la proporción de fondos ilícitos en las grandes plataformas de intercambio y la convergencia de los análisis de varios proveedores de datos refuerzan la idea de que se trata de un sector en fase de madurez.
Gracias a la transparencia de las cadenas de bloques y a unas normas más estrictas contra el blanqueo de capitales, las criptomonedas tienden a convertirse en uno de los sistemas financieros más trazables.
Tanto para los reguladores como para las instituciones financieras tradicionales, los casos de uso que surgen en torno a la tokenización o los pagos se basan precisamente en una condición clave: la confianza.
Los actores capaces de operar a escala mundial manteniendo un nivel muy bajo de exposición a los flujos ilícitos contribuyen a crear esta base de confianza y allanan el camino para una mayor integración de la cadena de bloques y las criptomonedas en las finanzas minoristas.