Una nueva y controvertida propuesta, el BIP-444, pretende restringir los datos no financieros sobre Bitcoin. Presentada como una medida de seguridad temporal, amenaza sin embargo las transacciones «legítimas» y reaviva la cuestión del control sobre el protocolo.
BIP-444: ¿Protección o peligro para Bitcoin y su consenso?
Desde principios de 2025, la comunidad Bitcoin se ve sacudida por un debate sobre los datos no monetarios inscritos en la cadena de bloques a través del campo OP_RETURN de sus transacciones. Mientras que los desarrolladores de Bitcoin Core han decidido aumentar el antiguo límite de 80 bytes a 100 000 bytes, Luke Dashjr, creador del cliente competidor Bitcoin Knots, se opone firmemente, considerando estos datos como spam, un ataque contra Bitcoin. Hoy en día, más del 20 % de los nodos utilizan su cliente.
A finales de septiembre, una filtración de mensajes difundida por el medio The Rage reveló que Dashjr estaría considerando una bifurcación dura de Bitcoin para eliminar retroactivamente el contenido considerado ilícito. Proponía la creación de un comité multisignature de confianza, encargado de censurar los bloques que contuvieran estos datos y sustituirlos por pruebas criptográficas (zero-knowledge proofs). Inicialmente, esta propuesta no se tomó en serio.
Ahora, con la solicitud de incorporación de cambios #2017, que probablemente se convertirá en la BIP-444, una nueva propuesta de mejora de Bitcoin, Luke Dashjr espera proteger la cadena de bloques de Bitcoin de las inscripciones de datos no monetarios.

A diferencia de su idea inicial de hard fork, la BIP-444 propone esta vez un soft fork temporal de un año, con el objetivo de restringir el uso considerado abusivo de la cadena de bloques.
En concreto, se trataría de restablecer los límites técnicos eliminados en la versión 30.0 de Bitcoin Core:
- Reducción de OP_RETURN a 83 bytes;
- Limitación de OP_PUSHDATA a 256 bytes;
- Restricción del tamaño de ScriptPubKeys a 34 bytes.
Este BIP se presenta como una medida de emergencia y transitoria, mientras la comunidad elabora una respuesta más duradera, ya sea mediante normas más precisas o soluciones fuera del consenso.
La principal preocupación manifestada por Dashjr y sus partidarios es preservar la neutralidad jurídica de Bitcoin, evitando que los contenidos ilícitos supongan un riesgo legal para los operadores de nodos.
Un soft fork que probablemente acabaría con la neutralidad de Bitcoin
Aunque las motivaciones iniciales de Luke Dashjr para proponer este soft fork son loables, los mecanismos que desea implementar podrían tener consecuencias importantes en el funcionamiento de la cadena de bloques, así como en su neutralidad. En varias ocasiones, la propuesta ha sido comparada con el reglamento europeo ChatControl. En la práctica, el BIP-444 podría provocar la congelación de algunos fondos al hacer que los UTXO no sean gastables durante toda la duración del soft fork, que, aunque se presenta como temporal, podría prolongarse indefinidamente si no se alcanza un consenso duradero.
Estos UTXO se considerarían inválidos por no cumplir con las nuevas reglas introducidas por la actualización.
Uno de los cambios más importantes es la desactivación del opcode OP_IF en Tapscript, lo que impide la ejecución de scripts condicionales. Esto afectaría a casos de uso «legítimos», como los mecanismos de herencia (timelocks condicionales) o las multisigs utilizadas por algunas carteras Bitcoin avanzadas.
Además, la restricción del tamaño de los bloques de control Taproot imposibilita algunos «deep spends» en árboles Merkle complejos, bloqueando definitivamente el acceso a los fondos en cuestión.
Los partidarios del BIP-444 consideran que los usuarios tendrán tiempo de mover sus activos antes de la activación a través de un «User-Activated Soft Fork (UASF)», y califican las críticas de FUD. Pero las voces contrarias denuncian una forma de censura protocolaria, susceptible de provocar una bifurcación desordenada y de congelar los fondos inactivos.
Por el momento, la propuesta aún no ha sido aceptada formalmente como BIP oficial, pero ya está agitando el debate sobre la descentralización de Bitcoin.
Irónicamente, la solicitud de incorporación que podría convertir este texto en el BIP-444 lleva el número 2017, una referencia involuntaria al año de la bifurcación de Bitcoin Cash, marcado por otra batalla ideológica en torno al tamaño de los bloques.