Jupiter Exchange, el agregador de intercambios descentralizados en Solana, anunció importantes reformas en su token JUP el 15 de octubre de 2025. Entre ellas se incluyen una DAO simplificada centrada en votaciones de gran impacto, un periodo de desbloqueo reducido a siete días y una votación de la DAO sobre la destrucción de 121 millones de tokens procedentes del Litterbox Trust. Veamos más de cerca qué repercusiones tendrán estos cambios.
Tres reformas clave para relanzar su token JUP
Desde hace algún tiempo, más allá del rendimiento de su token, Jupiter se enfrenta a problemas internos probablemente alimentados por los resultados del JUP. Tras un lanzamiento explosivo en 2024 y un periodo de euforia gracias a sus airdrops, el entusiasmo se desvaneció y dio paso a problemas reales. Para relanzar la máquina, el equipo ha decidido poner en marcha tres medidas importantes para redefinir el futuro de su criptomoneda. Estas tres medidas marcan un giro estratégico para Jupiter, que parece querer reposicionar el JUP no solo como un simple token de gobernanza, sino como un activo económico central dentro de su ecosistema. En cierto sentido, estos ajustes no solo tienen por objeto mejorar la gobernanza, sino que establecen un modelo en el que cada decisión económica se traduce potencialmente en valor para los titulares.
La DAO vuelve a lo esencial
La DAO es, con razón, el núcleo del proyecto de remodelación de JUP. En un ecosistema en el que las decisiones tomadas por las DAO, como las de Uniswap, MakerDAO o Curve, se deciden en función del tamaño de la cartera, Jupiter quería que el peso de cada uno de los votantes fuera lo más equitativo posible. A pesar de la buena intención, pronto surgió un problema: un número excesivo de nuevas propuestas, la mayoría de las cuales se consideraban superfluas. Esto provocó, como es lógico, un desinterés por parte de la comunidad, que se vio abrumada por el exceso de información. Para paliar este problema, el equipo tomó una decisión drástica: suprimir los grupos de trabajo para centrarse en la tokenómica, la gestión de la tesorería y las grandes orientaciones estratégicas.
Esto significa: más grupos de trabajo, menos votos en total y una comunicación pública más centrada en los productos y el crecimiento.
Kash Dhanda, director ejecutivo de Jupiter
Un nuevo comienzo para $JUP (se avecinan cambios importantes)
Esto es para los titulares de tokens. Los que se han mantenido firmes en los buenos y malos momentos, apoyando un proyecto que creen que tiene la capacidad de cambiar el futuro de las finanzas. Sabemos que últimamente no ha sido fácil. Pero aquí está el… — Kash (🐱, 🐐) (@kashdhanda) 15 de octubre de 2025
Esta decisión ha sido bien recibida por la comunidad, ya que pone fin a lo que los usuarios denominaban «la era de las micropropuestas». Un nuevo modelo que debería hacer más eficiente la DAO.
Un staking más eficaz
El segundo cambio se refiere al bloqueo de los tokens en staking, que pasa de 30 a 7 días. Una simplificación que responde a una demanda de la comunidad y los inversores. El sistema anterior, diseñado para evitar el voto farming (una práctica en la que los usuarios apuestan tokens únicamente para influir en las votaciones antes de retirarlos), disuadía a algunos titulares de tokens de bloquearlos.
Con la maduración del proyecto y la evolución del perfil de los titulares, este modelo resultó ser demasiado rígido. Muchos usuarios señalaron que los 30 días de bloqueo constituían un obstáculo para la tenencia de JUP. En un entorno DeFi en el que priman la liquidez y la flexibilidad, dicho plazo penalizaba la adopción, limitando la llegada de nuevos capitales.
Al reducir el período de desbloqueo, Jupiter hace que la participación sea más accesible y fluida, al tiempo que mantiene un nivel de compromiso razonable. Los usuarios que apuestan por JUP pueden optar al airdrop de Meteora, lo que supone un incentivo adicional para futuros airdrops.
Esta evolución también debería reforzar la liquidez del token JUP, al aumentar la disponibilidad de tokens en los fondos de liquidez, facilitando así los intercambios y atrayendo a nuevos participantes.
El Litterbox Burn, una decisión histórica
Por último, el último cambio, probablemente el más significativo y simbólico, se refiere al Litterbox Trust. Se trata de una cartera institucional controlada por la DAO, diseñada para comprar JUP en el mercado secundario utilizando el 50 % de los ingresos generados por el protocolo Jupiter.
En otras palabras, cada vez que Jupiter genera beneficios a través de sus productos (agregador DEX, puente, swaps, etc.), la mitad se utiliza para recomprar su token y almacenarlo en Litterbox. El resultado: más de 121 millones de tokens acumulados, lo que representa el 1,7 % del suministro total y aproximadamente el 3,8 % del suministro en circulación.

El problema es que esta reserva creciente sin destino generaba incertidumbre. Algunos temían que pesara sobre el precio o que se utilizara de forma opaca, además de que las recompras se consideraban ineficaces, dado el rendimiento del token JUP frente al resto del ecosistema Solana.
Ante estas constataciones, la solución más popular propuesta por la comunidad es sencilla: quemar la Litterbox. Es decir, hay que quemar los 121 millones de tokens acumulados para retirarlos definitivamente de la circulación. Esto aún no se ha validado, se está llevando a cabo una votación pública de 10 días de duración y habrá una segunda votación sobre la gestión de los ingresos futuros.
Por otra parte, la reciente integración de Jupiter en Uniswap a través de la API Ultra podría, si aumenta el volumen de transacciones, incrementar los gastos generados por el protocolo, lo que permitiría intensificar las recompras de JUP para el Litterbox Trust antes de una posible quema.
¿Un renacimiento para el JUP?
En plena tormenta desde su último ATH el 3 de abril de 2024 a 1,83 $, ahora se sitúa en torno a los 0,36 $ tras la caída del 11 de octubre.

Los inversores esperan que esta actualización dé un nuevo impulso al token gracias a la posible quema de 121 millones de JUP, lo que representa aproximadamente el 4 % del suministro en circulación, sobre todo porque va acompañada de una quema mensual continua, ejecutada a través de los ingresos del protocolo.
Esto reducirá mecánicamente la oferta en circulación, lo que provocará una posible presión compradora sobre el token. A medio y largo plazo, si nos mantenemos optimistas con respecto al sistema de quema, podemos imaginar una recurrencia de las quemas relacionadas con los ingresos (15 millones de tokens al mes). Este mecanismo convertiría al token en un activo correlacionado con el crecimiento del protocolo, crearía escasez y sería una señal de madurez económica para Jupiter. Queda por ver si estas medidas serán suficientes para restaurar la confianza de los inversores.