A pesar de su legendaria volatilidad, hasta ahora el mercado de las criptomonedas se basaba en la repetición de ciertos ciclos, como los diferentes halvings del Bitcoin. Según estos especialistas, esta lógica ya no es válida.
El ciclo criptográfico de cuatro años ha llegado a su fin
El mercado de las criptomonedas suele parecer una jungla digital en la que reinan la volatilidad y la ausencia total de reglas. Sin embargo, su desarrollo responde a dinámicas mucho más precisas de lo que parece, como por ejemplo la repetición de ciclos asociados a sus periodos alcistas.
Una lógica que hasta ahora permitía predecir con mayor o menor precisión la perspectiva de un nuevo máximo histórico para el precio del bitcoin tras el inicio de uno de sus halvings programados cada cuatro años, tras lo cual se producía, como efecto colateral, un vertido de las ganancias obtenidas hacia Ethereum y el mercado de las altcoins, por orden decreciente de capitalización.
Un «mecanismo de transmisión» que se habría «debilitado» considerablemente en 2025, según los especialistas del operador de mercado Wintermute, hasta el punto de convertirse en «obsoleto». De hecho, estiman que «el rendimiento de los mercados ya no viene dictado por narrativas de timing autocumplidas, sino por la dirección de los flujos de liquidez y la concentración de la atención de los inversores».
Los nuevos vehículos financieros, en particular los ETF y los Digital Asset Treasuries (DAT), han evolucionado hacia modelos de tipo «jardines cerrados ». Si bien generan una demanda sostenida de algunos activos de gran capitalización, no se difunden de forma natural a todo el mercado.
Wintermute
Criptomonedas: una clase de activos más consolidada
Según los analistas de Wintermute, el interés de los inversores particulares durante el último año se habría «desviado en gran medida hacia las acciones y los mercados de predicción», con algunas altcoins importantes, en particular Bitcoin y Ethereum, que han «absorbido la inmensa mayoría del nuevo capital».
En este contexto particular, los ciclos asociados a las diferentes narrativas populares sobre las criptomonedas han tenido una duración mucho más corta, con una media de unos 20 días para 2025, frente a los 60 días del año anterior y resultados que siguen superando los 40 días en 2022 y 2023.

El año 2025 no ofreció el repunte esperado, pero, en retrospectiva, podría marcar el inicio de una transición de las criptomonedas desde un estatus de activo puramente especulativo hacia una clase de activos más consolidada.
Wintermute
Una vez hecho este balance, los analistas de Wintermute intentan prever tres tendencias favorables a una nueva expansión del mercado, sabiendo que al menos una de estas opciones debe materializarse para que este escenario se haga realidad:
- Una apertura de los ETF o DAT fuera de los canales institucionales;
- Una subida del Bitcoin o del Ether lo suficientemente potente como para repercutir en el mercado de las altcoins;
- Un retorno del interés de los inversores particulares por las criptomonedas.