Coinbase ha anunciado que retira su apoyo a la Ley Clarity, lo que ha desatado la ira de la Casa Blanca. El ecosistema necesita una visión clara, pero, tal y como defiende Brian Armstrong: «preferimos la ausencia de ley a una mala ley». La cuestión central sigue siendo quién se impondrá en este pulso por el futuro de los rendimientos de las stablecoins: ¿las finanzas tradicionales o el ecosistema de las criptomonedas?
Aplazamiento del examen: continuación de las discusiones necesarias para la adopción de la Ley Clarity
La comisión del Senado encargada del proyecto de ley, denominado Clarity Act, ha decidido aplazar su examen. El presidente de la comisión, el senador Tom Scott, explicó que esta decisión tenía por objeto continuar las conversaciones con el fin de recabar un amplio apoyo, necesario para la aprobación de esta legislación.
He hablado con líderes de toda la industria de las criptomonedas, del sector financiero y con mis colegas demócratas y republicanos, y todos siguen sentados a la mesa trabajando de buena fe.
Mientras nos tomamos un breve respiro antes de pasar a la fase de revisión, este proyecto de ley sobre la estructura del mercado refleja meses de…
— Senador Tim Scott (@SenatorTimScott) 15 de enero de 2026
Este proyecto de ley constituye la culminación de una intensa campaña de presión llevada a cabo durante varios años por el sector de las criptomonedas, con Coinbase a la cabeza. En el bando contrario, «el lobby bancario es muy hábil a la hora de persuadir a los miembros del Congreso para que protejan sus intereses», denuncia además Faryar Shirzad, director de producto de Coinbase, en una entrevista concedida a la CNBC.
Se trata, en efecto, de una normativa fundamental para el sector, en la medida en que pretende formalizar normas claras que regulen el conjunto de las actividades del ecosistema de las criptomonedas, incluidas aquellas que son competencia de la SEC.
¿El proyecto de ley del presidente Donald Trump o del director ejecutivo de Coinbase, Brian Armstrong?
El lunes 12 de enero se dio a conocer el texto de este tan esperado proyecto de ley. Apenas 48 horas después, Coinbase anunció que retiraba su apoyo al proyecto. Su director ejecutivo, Brian Armstrong, explicó que, tras «haber examinado el proyecto de ley bancaria del Senado […], Coinbase lamentablemente no puede respaldar el proyecto de ley tal y como está redactado».
En su mensaje público, denuncia en particular «la erosión de la autoridad de la CFTC, que sofocaría la innovación al someterla a la tutela de la SEC». Tal y como está, el proyecto de ley conduciría a una prohibición de las DeFi, lo que supondría un grave atentado contra la privacidad de los estadounidenses, según Brian Armstrong. Por otra parte, la supresión de las recompensas asociadas a las stablecoins constituiría, según el director ejecutivo de Coinbase, una maniobra de los bancos destinada a sofocar la competencia.
En este contexto particularmente confuso, la periodista independiente Eleanor Terrett publicó el viernes unas revelaciones que han sacudido a la comunidad de Twitter. Describe una Casa Blanca furiosa ante la decisión unilateral tomada el miércoles por Coinbase, decisión de la que no habría sido informada previamente.
La Casa Blanca estaría considerando retirar su apoyo al proyecto de ley si Coinbase no volviera a la mesa de negociaciones. Eleanor Terrett concluye citando a una fuente cercana a la administración Trump: «Al fin y al cabo, es el proyecto de ley del presidente Trump, no el de Brian Armstrong».
Mi reportaje era irrefutable y preciso.
Usted también acaba de citar como correcto el punto central de mi reportaje: que la Casa Blanca pidió a Coinbase que llegara a un acuerdo sobre el rendimiento. Según mi información, el apoyo de la Casa Blanca parece ahora depender de ese resultado. https://t.co/rLn839kfqr
— Eleanor Terrett (@EleanorTerrett) 17 de enero de 2026
A través de estos intercambios, comprendemos que el apoyo de la Casa Blanca a la Ley Clarity pende de un hilo, supeditado al resultado de las negociaciones entre Coinbase y los bancos. En el centro de este debate se encuentra la cuestión de la concesión de rendimientos sobre las stablecoins.
Stablecoins: un pulso decisivo sobre el reparto de los ahorros de los estadounidenses, entre los bancos y el sector de las criptomonedas
La cuestión central es determinar si pueden mantenerse los rendimientos asociados a la tenencia de stablecoins, o si el riesgo de desviación de los depósitos de las cuentas de ahorro tradicionales constituye una amenaza demasiado importante para la estabilidad financiera.
Los ingresos procedentes de las stablecoins se han convertido en un motor fundamental de la dinámica del mercado de las criptomonedas. Coinbase se ha beneficiado de una importante afluencia de usuarios y capital tras un acuerdo de reparto de ingresos alcanzado con Circle, el emisor del USDC.
En este contexto, Coinbase percibe la totalidad de los ingresos generados por los USDC mantenidos en su plataforma, así como el 50 % de los ingresos generados por el USDC en otras plataformas.
Estos datos ponen de manifiesto que este mercado, especialmente lucrativo, suscita un gran interés estratégico para Coinbase.
La Ley Clarity se perfila como una normativa determinante para el futuro del sector de las criptomonedas. Queda por ver quién se impondrá en este pulso: ¿las finanzas tradicionales o el ecosistema criptográfico?