En Irán, minar 1 Bitcoin costaría alrededor de 1300 dólares en electricidad, mientras que vale más de 110 000 dólares en el mercado. Una oportunidad inmensa, pero también una paradoja en un país en crisis energética, donde el bitcoin representa tanto un salvavidas como un chivo expiatorio.
El bitcoin, una herramienta que se ha vuelto casi indispensable para la supervivencia de los iraníes
Irán es un país singular en lo que respecta al bitcoin. En él se concentran la mayoría de los problemas que la creación de Satoshi Nakamoto puede ayudar a reparar, o incluso a resolver.
Desde la década de 1980, Irán acumula:
- la inflación crónica de Argentina,
- el éxodo masivo del Líbano,
- los embargos asfixiantes de Cuba,
- la censura de Corea del Norte,
- las amenazas geopolíticas de Rusia,
- y la abundancia energética de Venezuela.
Ante esta combinación de limitaciones, la población multiplica las estrategias para resistir a un destino implacable: sociedades ficticias en el extranjero, uso de VPN, evasión fiscal y, por supuesto, el uso creciente de Bitcoin y stablecoins. Todos los medios son buenos para sobrevivir.
En Irán, la utilidad social del Bitcoin ya no se cuestiona. Desde 2020, su uso, así como el de las stablecoins, se ha generalizado. En 2023, más de una cuarta parte de la población ya utilizaba estas monedas.
Esta adopción también ha favorecido el auge de la minería, la forma más directa de hacer circular Bitcoin a través de las fronteras y las aduanas. El fenómeno ha cobrado tal importancia que, en 2024, se estimaba que alrededor del 4,5 % del hashrate mundial se encontraba en territorio iraní.
Pero en mayo de 2025, una grave crisis energética provocó el cierre o la ralentización de numerosas industrias, lo que agravó aún más la situación económica. Aunque esta crisis se debió principalmente a la mala gestión del Gobierno, los mineros de bitcoines sirvieron de chivo expiatorio, lo que llevó a una prohibición temporal de la minería.
¿1300 dólares por un Bitcoin, demasiado bueno para ser verdad?
Gracias a sus vastos yacimientos de energías fósiles y a las subvenciones estatales, la electricidad es especialmente barata en Irán.
Según estimaciones recientes, el coste eléctrico de minar 1 BTC sería de unos 1300 dólares, casi 80 veces menos que su precio de mercado, que hoy supera los 110 000 dólares.

Aunque la fuente de este documento es el propio AlexMasonCrypto, las cifras presentadas parecen cercanas a la realidad, pero siguen siendo incompletas. De hecho, el mapa y las publicaciones de Alex no indican el tipo de energía que se tiene en cuenta. Probablemente se trate de la electricidad doméstica, y no de la consumida por las industrias mineras.
Por ejemplo, en Estados Unidos, el coste eléctrico para minar 1 BTC se estima en 107 260 dólares, es decir, casi el precio actual del bitcoin. Este dato no parece tener en cuenta las diferencias entre estados, ni las tarifas preferenciales de las que se benefician las industrias al colaborar con las centrales eléctricas y participar en programas de reducción del consumo.
Por lo tanto, estas estimaciones deben relativizarse. El coste de la electricidad no es el único gasto de los mineros: también hay que adquirir y mantener máquinas que valen varios miles de dólares, pagar los aranceles aduaneros y pagar el registro ante el gobierno.