Tras un fuerte aumento de la volatilidad en los últimos días, el oro y la plata han sufrido una fuerte corrección en lo que podría ser la mayor caída de la historia. Analicemos la situación.
El oro y la plata sufren una fuerte corrección
Tras semanas de subidas, los metales preciosos sufrieron el viernes lo que probablemente sea la mayor caída de la historia de los mercados financieros. Así, los precios al contado muestran una caída del 9,6 % en el oro, del 26,29 % en la plata, del 5 % en el cobre y del 15 % en el paladio. En total, se habrían evaporado 7 billones de dólares de capitalización en 36 horas. Al caer a 85 dólares la onza, la plata habría sufrido su peor día desde 1921, mientras que el gráfico de los contratos de futuros sobre el oro muestra un retroceso de casi el 13 % desde su máximo histórico (ATH):

Tras pasar de 5600 a 4700 en menos de dos días, la onza de oro se cotiza ahora a 4908 dólares en los mercados financieros, lo que borra una semana de subidas.
En X, la cuenta StockMarket.News comparte una teoría interesante, según la cual el anuncio del próximo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) tendría algo que ver. De hecho, Donald Trump propuso el viernes el nombramiento de Kevin Warsh para suceder a Jerome Powell en el cargo de presidente del Consejo de Gobernadores del sistema de la Fed.
A la vista de su experiencia pasada, Kevin Warsh es considerado por varios observadores como un ferviente opositor a la inflación, al menos a las herramientas que lastran el balance de la Fed, como la flexibilización cuantitativa. Según StockMarket.News, esto es lo que habría sorprendido a los mercados financieros, que apostaban por un perfil más complaciente con las presiones de Donald Trump y un debilitamiento del dólar.
A pesar de todo, Kevin Warsh también se habría mostrado favorable a las bajadas de tipos recientemente y, si su nombramiento fuera confirmado por el Senado, pronto podríamos tomarle el pulso a la política que desea implementar en la Fed.
Por otra parte, cabe señalar que el anuncio de Donald Trump se hizo varias horas antes de que se produjera el mayor desplome de los metales preciosos. Además, el aumento de la volatilidad de esta clase de activos ya se venía observando desde hacía varios días.
En cualquier caso, lo cierto es que la reacción en cadena inherente a este tipo de movimientos se ha producido en proporciones sin precedentes, es decir, posiciones apalancadas liquidadas, cuyas ventas forzadas provocan otras liquidaciones forzadas, que a su vez acentúan la reacción en cadena.
En los últimos días, le hemos advertido sobre el síndrome FOMO, en el que es fácil dejarse llevar por este tipo de fases de euforia. Si bien nada impide que el mercado vuelva a subir tras una purga de este tipo, reiteramos nuestro llamamiento a la prudencia ante los riesgos que implica tal volatilidad para un inversor mal preparado.