El 10 de octubre pasará a la historia como uno de los días más turbulentos de la historia de las criptomonedas. Una oleada de liquidaciones arrasó el mercado, dejando a algunos proyectos en graves dificultades. Aptos y Bittensor se encuentran entre los más afectados. ¿Por qué han caído tan bruscamente? ¿Está comprometido su futuro?
Condiciones extremas para el mercado de las criptomonedas
El mercado de las criptomonedas se caracteriza por una volatilidad muy superior a la de los activos tradicionales (acciones, inmobiliario, etc.). Los inversores lo saben. Sin embargo, incluso los perfiles más prudentes sufrieron pérdidas considerables el pasado 10 de octubre.
Se trata del mayor episodio de liquidación jamás observado en el universo de las criptomonedas. Ni la caída de FTX ni la de Terra Luna habían provocado una oleada de tal magnitud. Este fenómeno es revelador. La mayoría de los proyectos se han visto duramente afectados por esta volatilidad extrema. Algunos lograrán recuperarse, reconstruyendo poco a poco su credibilidad y la confianza de los inversores. Para otros, ya es demasiado tarde: la caída ha sido tan brutal que dar marcha atrás parece imposible.
En este artículo, analizaremos dos criptomonedas que se vieron gravemente afectadas en noviembre. Destacaremos los factores clave que contribuyeron a la caída del token APT y del token TAO:

Tabla que muestra dos importantes criptomonedas que se desplomaron en noviembre
Aptos: -36,6 %
Aptos es una cadena de bloques de capa 1 surgida de las cenizas de Diem, un proyecto de criptomonedas abandonado por Facebook (Meta) debido a las presiones normativas. Basada en el lenguaje Move, Aptos es una cadena de bloques ultrarrápida. Ofrece comisiones por transacción notablemente inferiores a las de la cadena de bloques Ethereum, lo que le permite ser relevante en el sector del trading de alta frecuencia.

Gráfico que muestra la cotización del token APT, con datos semanales
Como muestra el gráfico anterior, el precio del token APT nunca se ha recuperado de la caída del 10 de octubre. En los últimos 30 días, su valor ha caído casi un 37 %. Desde la semana del 10 de octubre, la caída alcanza incluso el 63 %, lo que supone casi dos tercios de su capitalización.
Aunque aquí nos centramos en el aspecto técnico, otros factores fundamentales y de la cadena también ayudan a explicar esta caída en picado.
A menudo se califica a Aptos como «VC Chain», debido a su financiación masiva por parte de capital riesgo. Según DropsTab, el proyecto ha recaudado más de 350 millones de dólares en dos rondas de financiación. De un total de cinco rondas, tres siguen sin revelar sus condiciones.

Información sobre las diferentes rondas de financiación realizadas por el proyecto Aptos
Estas rondas de financiación tienen una contrapartida: los inversores institucionales recuperan progresivamente su inversión vendiendo sus tokens, con el objetivo de obtener beneficios (o limitar sus pérdidas).
Este proceso, denominado «token unlocks», actúa como un lastre para el token. Si la demanda no compensa el aumento de la oferta debido a los desbloqueos, el precio cae automáticamente.
Así pues, cada mes se liberan 11,31 millones de tokens APT, lo que acentúa cada vez más este desequilibrio entre la oferta y la demanda.
Por otra parte, los datos on-chain de la cadena de bloques de Aptos no juegan a su favor:
- De octubre a noviembre, las comisiones generadas por la cadena de bloques cayeron un 32,4 %;
- Durante el mismo periodo, el volumen de negociación del token APT se redujo en más de un 33,5 %.
En resumen, Aptos atraviesa una zona de fuertes turbulencias. El token ha roto sus soportes técnicos, y ni la tokenómica ni la actividad en cadena parecen capaces de invertir la tendencia.
Bittensor (TAO): -40,2 %
Lanzado en noviembre de 2021, Bittensor se presenta como un proyecto que combina la inteligencia artificial (IA) y la cadena de bloques. Cada participante de Bittensor (personas, software o equipos) contribuye libremente al sistema aportando modelos de IA, datos o potencia de cálculo.
Paradójicamente, el precio del token TAO había resistido bien el impacto del 10 de octubre, iniciando incluso una recuperación al día siguiente. Sin embargo, en noviembre, su valor se desplomó más de un 40 %. Actualmente, está poniendo a prueba un importante soporte técnico en los datos semanales: el último baluarte antes de una posible caída hacia los 215 dólares.

Gráfico que representa la cotización del TAO, en datos semanales
Conviene poner en contexto esta caída: el mercado de las criptomonedas en su conjunto ha registrado un rendimiento mediocre durante el mes de noviembre, con un BTC que ha bajado un 13 % y un ETH un 17 %. Se trata de unas condiciones especialmente difíciles, en las que son pocas las altcoins que registran resultados positivos.
Sin embargo, esta no es la única explicación posible para la caída del TAO. De hecho, Bittensor se encuentra en un momento crucial de su historia. El 12 de diciembre, Bittensor experimentará su primer halving.
En otras palabras, el número de TAO emitidos cada día se reducirá a la mitad, pasando de 7 200 a 3 600. Aunque este tipo de acontecimiento suele considerarse beneficioso a largo plazo para la revalorización de una criptomoneda (menor oferta), también puede frenar el crecimiento del ecosistema de Bittensor.
De hecho, los participantes en la red (mineros, validadores, etc.) verán reducidos a la mitad sus incentivos (estímulo económico). En consonancia con esta problemática, los datos de la plataforma Token Terminal sugieren que el número de desarrolladores principales se ha reducido drásticamente durante el verano, pasando de 70 personas a un equipo reducido de menos de 20 personas:

Gráfico que representa el número de desarrolladores principales activos en la cadena de bloques de Bittensor
Otra señal preocupante: el volumen de operaciones del TAO se ha desplomado en las últimas semanas. Ha pasado de 3.56 mil millones de dólares (semana del 13 de octubre) a 1.01 mil millones a finales de noviembre, lo que supone una caída del 72 %. Este retroceso refleja una clara desinversión por parte de los operadores.
En resumen, Bittensor se encuentra en un momento clave de su historia. Entre el mantenimiento de su soporte técnico y el ajuste de su modelo económico tras el halving, las próximas semanas serán cruciales para el futuro del proyecto.