¿Se está agotando el modelo económico estadounidense? Numerosos indicadores sugieren que la primera potencia mundial podría estar entrando en un periodo de recesión. Hacemos balance…
Estados Unidos: récord de despidos a principios de año
La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca marca claramente un cambio en la gestión de la economía estadounidense, tanto en el ámbito interno como en el externo, hasta el punto de que recientemente se felicitó por la importante caída del dólar que se ha producido desde el inicio de su mandato.
A esta situación se suma una deuda estadounidense abismal, estimada actualmente en 38,5 billones de dólares, lo que, para concretar la cifra, supone una deuda nacional estimada en unos 111 000 dólares por ciudadano estadounidense, lo que implica el pago de 3000 millones de dólares diarios en concepto de intereses.
En este contexto ya de por sí complicado, un nuevo dato acaba de hacer tambalear la poca confianza que aún les quedaba a algunos analistas: solo en el mes de enero se registraron más de 100 000 despidos, una cifra récord que no se había registrado desde 2009, en plena recesión.
Los despidos de enero alcanzan su máximo en 17 años. Los empleadores estadounidenses anunciaron 108 435 despidos en enero, lo que supone un aumento del 205 % con respecto a diciembre y el total más alto de enero desde 2009, según Challenger, Gray & Christmas.
Walter Bloomberg

A la cabeza de estos recortes de empleo se encuentran los gigantes UPS (30 000) y Amazon (16 000), cuyas acciones acaban de caer más de un 10 % tras la publicación de sus resultados del cuarto trimestre de 2025.
Una cifra «especialmente elevada para un mes de enero», según un responsable de Challenger, Gray & Christmas, que señala que «los empleadores no son muy optimistas sobre las perspectivas para 2026».
¿Entra la economía estadounidense en recesión?
Una ola de despidos que puede relacionarse con la crítica situación en la que se encuentran muchas empresas tecnológicas, con grandes dificultades para hacer frente al pago de sus préstamos. El resultado: la tasa de morosidad de los bonos tecnológicos alcanza un nivel elevado que no se había visto desde el cuarto trimestre de 2023, cercano al 9,5 %.
Paralelamente, el mercado inmobiliario ya no encuentra compradores. Se trata de un problema fundamental, ya que este sector parece esencial para mantener una economía sólida. De hecho, como explica la cuenta X Crypto Rover, «cuando el sector inmobiliario se ralentiza, esto afecta a la construcción, los bancos, el crédito y la confianza de los consumidores, todos ellos sectores estrechamente relacionados con las recesiones ».
En este contexto, una bajada de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) podría aliviar estas tensiones económicas. Una petición recurrente de Donald Trump que recientemente ha llevado a un auténtico acoso contra su presidente, Jerome Powell, hasta el punto de debilitar la confianza de los mercados en la necesaria independencia de esta institución. Y hay que decir que la llegada anunciada de su sustituto plantea más preguntas que respuestas sobre este tema. Por último, la diferencia de rendimiento entre los bonos estadounidenses a 2 y 10 años se encuentra actualmente en su nivel más alto de los últimos 4 años. Una situación conocida como «bear steepening» que es el resultado de una inflación persistente, una deuda elevada y una pérdida de confianza generalizada. Todos estos elementos suelen considerarse los primeros indicios de una recesión inminente.