El Bitcoin navega en aguas inciertas desde su último máximo histórico a principios de octubre. Una situación que no beneficia al líder de los ETF Bitcoin al contado, IBIT de BlackRock, con un nuevo récord de 6 semanas consecutivas de salidas netas.
IBIT de BlackRock: seis semanas consecutivas de salidas netas
Desde su máximo histórico de alrededor de 126 000 dólares, validado el pasado 6 de octubre, el bitcoin ha iniciado una preocupante y sostenida tendencia bajista hacia el nivel de los 90 000 dólares. Un umbral en torno al cual evoluciona actualmente el precio del BTC, sin certeza real sobre su dirección futura.
Una situación que inevitablemente repercute en el mercado estadounidense de ETF de Bitcoin al contado, sobre todo si se tiene en cuenta que son propiedad en gran medida de inversores particulares, y no de las famosas instituciones, consideradas menos volátiles.
El resultado: las salidas netas registradas en este mercado se acumulan a lo largo de las semanas, hasta alcanzar un umbral crítico a principios de diciembre. De hecho, el fondo iShares Bitcoin Trust (IBIT) del líder mundial en gestión de activos, BlackRock, se prepara para validar un nuevo récord que no es realmente positivo.
Y con razón, ya que su fondo lleva cinco semanas consecutivas sufriendo retiradas masivas y regulares, estimadas en más de 2700 millones de dólares en total. ¿El problema? Este viernes 5 de diciembre parece confirmarse una sexta semana idéntica, con el riesgo de validar su serie más larga de salidas semanales desde su lanzamiento en enero de 2024.

¿Tendencia bajista o trampa de fin de año?
A modo de comparación, el segundo ETF de Bitcoin al contado de este mercado, el FBTC de Fidelity, registra unas salidas netas estimadas en 534 millones de dólares durante el mismo periodo, pero con un cambio significativo en las últimas dos semanas, que acumulan entradas netas por valor de 270 millones de dólares.
A pesar de todo, esta hemorragia continua que muestra el IBIT de BlackRock obliga a los analistas de Bloomberg a mantenerse cautelosos, ante lo que identifican como una señal de que «el apetito institucional por la mayor criptomoneda del mundo sigue siendo débil, incluso si los precios se estabilizan».
Una visión que también comparte la estructura de análisis Glassnode, para quien esta acumulación de salidas «marca un claro cambio con respecto al régimen de entradas persistentes que sostenía los precios a principios de año, y refleja un enfriamiento de las nuevas asignaciones de capital hacia el activo».
Hay que decir que la situación actual del bitcoin deja a muchos analistas bastante perplejos, entre la repetición de su antiguo modelo cíclico basado en los halvings, que parece haber quedado obsoleto, y la perspectiva de verlo evolucionar hacia un modelo más cercano a los activos tradicionales, lo que podría convertirse en la trampa de este fin de año.