Hace unos días, la capa 2 Linea lanzó su token LINEA, acompañado de un airdrop masivo. Una operación cuyas expectativas se reflejan en la decepción de su comunidad, ante un precio en caída libre, pero los responsables del proyecto no han dicho su última palabra.
LINEA: un lanzamiento complicado
La capa 2 Linea lanzó recientemente su criptomoneda nativa LINEA, acompañada de un airdrop de más de 9000 millones de tokens destinados a sus primeros usuarios. Una operación muy esperada, tras una prolongada campaña de puntos.
Los responsables de este proyecto anunciaron con gran pompa la llegada del «token más importante que ha entrado en el ecosistema desde el propio ETH». Y hay que admitir que, unos días después, esta afirmación suena como un chirrido desagradable a los oídos de sus titulares.
De hecho, el precio del token LINEA muestra actualmente una caída del 50 % con respecto a su máximo del pasado 10 de septiembre, en torno a los 0,046 dólares, con una capitalización de algo más de 360 millones de dólares.

Al mismo tiempo, la cadena de bloques Linea acaba de registrar una nueva «interrupción temporal», cuando ya se había producido un incidente similar solo unas horas antes del inicio de su Token Generation Event (TGE), el 10 de noviembre.
Una quema financiada con el 80 % de los beneficios netos
Una situación complicada ante la que los responsables del proyecto parecen decididos a reaccionar. De hecho, el jefe de producto, Declan Fox, acaba de revelar un procedimiento de quema asociado al desarrollo a largo plazo del token LINEA.
¿El objetivo? Utilizar el 80 % de los gastos excedentes de la cadena de bloques para recomprar tokens en el mercado y destruirlos definitivamente, en el marco de una operación de «refuerzo de la solidez de Ethereum y del ETH» que implica tres procedimientos distintos:
- Todas las comisiones de gas de la cadena de bloques se pagan en ETH;
- Quema del 20 % de los beneficios netos en ETH para reducir la oferta de ETH.
- Utilización del 80 % de los beneficios netos en ETH para quemar LINEA, reduciendo así su oferta.

Al mismo tiempo, Joseph Lubin, fundador de Linea y cofundador de Ethereum, declaró anteriormente que poseer la criptomoneda podría abrir el camino a distribuciones de airdrop, lo que no constituye una utilidad real para una criptomoneda.
Este procedimiento de quema intenta establecer un círculo virtuoso destinado a incentivar a los beneficiarios del airdrop y a otros titulares de tokens LINEA a utilizar su cadena de bloques, de modo que los ingresos generados permitan aumentar el precio del token por efecto de la escasez.
Sin embargo, será necesario que su valor se mantenga lo suficientemente alto como para que el juego valga la pena.