Un inversor estadounidense, identificado como el exnovio del director de OpenAI, Sam Altman, acaba de ser víctima de un robo en su domicilio. El robo se estima en 11 millones de dólares en criptomonedas.
Un robo de criptomonedas por valor de 11 millones de dólares
Desde hace algún tiempo, ya no basta con proteger las criptomonedas con un monedero eficaz para protegerse de los ataques y otros robos realizados en la cadena. De hecho, los delincuentes han llevado a cabo un cambio de estrategia radical y aterrador, que ahora se ha trasladado al mundo real.
Prueba de ello es la preocupante multiplicación de los ataques y secuestros perpetrados contra actores identificados del ecosistema criptográfico, en claro aumento desde principios de año. Una situación cuyo punto de inflexión se produjo a finales de enero con el caso del cofundador de Ledger y su esposa, secuestrados y torturados para obtener 10 millones de dólares.
Aunque Francia ocupa una mala posición en la clasificación de los territorios más afectados, otros países también se ven afectados. De hecho, un nuevo caso de este tipo acaba de aparecer en los titulares de los periódicos estadounidenses, sobre todo por la identidad de la víctima.
Un hecho relatado en las columnas del New York Post, que implica al «exnovio del jefe de ChatGPT», Sam Altman, residente en la ciudad de San Francisco. Según los primeros datos de la investigación en curso, se trataría más concretamente de un robo perpetrado en su domicilio con el fin de sustraerle 11 millones de dólares en criptomonedas.
Un ataque selectivo perpetrado por un grupo criminal organizado
Según la información disponible, el atracador se presentó en el domicilio de la víctima haciéndose pasar por un repartidor de UPS. Para no levantar sospechas, dio el nombre de este inversor en criptomonedas, que naturalmente le abrió la puerta.
Robber posing as a delivery driver steals $11,000,000 in crypto after pulling a gun and duct-taping the victim in San Francisco pic.twitter.com/Jny8HfVvGC
— BAY AREA STATE OF MIND (@YayAreaNews) 24 de noviembre de 2025
A continuación, el ladrón le pide que firme el recibo del paquete para poder entrar en la casa y buscar un bolígrafo. Una vez dentro, saca una pistola que apunta a la víctima antes de atarla con cinta adhesiva y golpearla para acceder a su cartera de criptomonedas.
Según los datos de la investigación disponibles, el ladrón se habría llevado 11 millones de dólares en Bitcoin y Ethereum, pero también el smartphone y el ordenador portátil del residente, en lo que ya parece ser «un ataque selectivo llevado a cabo por un grupo criminal organizado».
Cabe destacar que se acaba de producir un caso similar en el departamento francés de Gard, con el secuestro del director general de la empresa Bastide Médical con el fin de robarle una decena de relojes de lujo, por un valor estimado de un millón de euros. Esto demuestra que los delincuentes no solo se centran en las criptomonedas.