El desarrollo de la inteligencia artificial está experimentando un crecimiento exponencial y, en ocasiones, escapa a los controles necesarios, hasta el punto de que no siempre se sabe exactamente qué está haciendo. Esta situación ha dado lugar al insólito descubrimiento de un agente de IA que, al parecer, decidió por su cuenta minar criptomonedas desviando su potencia de cálculo de entrenamiento.
Un agente de IA decide minar criptomonedas
A pesar de unas pocas medidas de seguridad, más impuestas que realmente implantadas de forma voluntaria, el desarrollo de la IA se extiende por todos los ámbitos de la sociedad, a veces más allá de los límites que algunos creían haber fijado, hasta el punto de ver, por ejemplo, que una parte importante de sus agentes da prioridad al Bitcoin para sus operaciones financieras.
Un interés por las criptomonedas que podría convertirlas en la verdadera moneda de Internet, especialmente en el marco de los intercambios de tipo agente a agente (A2A), que están en pleno auge. Sin embargo, esta tendencia parece implicar también actividades más insólitas, como la minería practicada de forma aparentemente autónoma.
Para profundizar: ¿qué es la minería de Bitcoin y de criptomonedas?
De hecho, datos recientes sacados a la luz por Alexander Long en la red X revelan «declaraciones delirantes ocultas en un informe técnico de Alibaba». El motivo: una serie de violaciones de seguridad detectadas procedentes de servidores de entrenamiento destinados a un agente de IA (cuyo nombre sigue siendo desconocido) que implicaban «patrones de tráfico compatibles con una actividad de minería de criptomonedas».

Informe de Alibaba sobre un agente de IA que decidió minar criptomonedas
Inicialmente tratamos este incidente como un problema de seguridad clásico. Sin embargo, las infracciones se repitieron de forma intermitente, sin un patrón temporal claro entre una ejecución y otra. En los registros del modelo correspondiente, observamos que el agente iniciaba de forma proactiva las llamadas a las herramientas pertinentes y los pasos de ejecución de código que dieron lugar a estas acciones de red.
Informe de Alibaba
Una reasignación no autorizada de sus capacidades de GPU
Entonces surge una pregunta en la mente de todos: ¿cómo pudo este agente de IA, aparentemente indisciplinado, acceder a la potencia de cálculo necesaria para realizar operaciones de minería? Simplemente desviando parte de los recursos energéticos dedicados a su proceso de aprendizaje por refuerzo, sin autorización previa alguna.
También hemos observado un desvío del poder de cálculo del entrenamiento, llevado a cabo con total discreción, con el fin de realizar una reasignación no autorizada de la capacidad de la GPU disponible para la minería de criptomonedas, lo que aumenta los costes operativos e introduce una evidente exposición jurídica y reputacional.
Informe de Alibaba
Según los términos del informe, esta actividad, aparentemente exenta de cualquier intervención humana previa, implica «comportamientos inseguros, surgidos sin instrucciones explícitas y, lo que es aún más preocupante, fuera del marco previsto por el entorno de pruebas (sandbox)» establecido.
La conclusión puede adoptar dos formas bien diferenciadas: ¿se trata de una confirmación del interés por las criptomonedas emitida por un agente de IA que ha adquirido autonomía, o de la prueba de que estos modelos pueden generar comportamientos incontrolables fuera de los marcos autorizados?