La evolución constante y altamente competitiva del sector del blockchain pone de relieve algunos proyectos, en detrimento evidente de otros menos populares. Una caída del interés que afecta al ecosistema de Avalanche, que busca un nuevo impulso con su inminente actualización Granite.
Avalanche: una cadena de bloques en busca de actividad
Las cadenas de bloques evolucionan al ritmo de los avances y los casos de uso aplicados al ecosistema de las criptomonedas, como ocurrió en 2020 con el lanzamiento de Avalanche para ofrecer una solución eficaz a los problemas de congestión a los que se enfrentaba el líder Ethereum.
Una cadena de bloques que pronto gozó de una gran aceptación, hasta el punto de representar un 6,5 % del valor total bloqueado (TVL) en el sector de las finanzas descentralizadas (DeFi) en febrero de 2022, junto a actores emblemáticos como Solana (2,5 %) o la BNB Chain (7 %).
Pero las cosas han cambiado mucho desde entonces, hasta el punto de que el TVL de la cadena de bloques Avalanche se ha desplomado un 90 % desde su máximo de diciembre de 2021, hasta los 11 500 millones de dólares, con una cifra estimada actualmente en 1 260 millones de dólares, lo que representa apenas el 1 % de la DeFi.

TVL de la cadena de bloques Avalanche
Ante este notable descenso del interés, sus desarrolladores siguen proponiendo importantes avances para intentar revitalizar su ecosistema, como la próxima actualización «Granite», anunciada para este 19 de noviembre.
En el programa: «3 mejoras revolucionarias que harán que la red sea más rápida, más segura y mucho más fácil de usar».
Se acerca la actualización «Granite»
En la práctica, esta actualización «Granite» aportará tres modificaciones esenciales (ACP) a la cadena de bloques Avalanche, que son:
- Un sistema de mensajería entre cadenas más estable;
- Autenticación biométrica;
- Tiempos de bloque dinámicos.
La primera novedad de esta actualización supone un sistema de mensajería entre cadenas más eficaz, capaz de reducir los costes de cálculo, pero también de garantizar una mejor finalización de las transacciones (menos fallos) y unas dApps multicadena más fiables.
Al mismo tiempo, una gestión más dinámica permitirá a los validadores ajustar los tiempos de bloque en función de las condiciones de la red, llegando a ser inferiores a un segundo. Un cambio que debería permitir operaciones instantáneas para los swaps o las transacciones de DeFi.
Por último, la seguridad de los datos quedará garantizada mediante la implantación de una autenticación biométrica destinada a simplificar la experiencia del usuario.