La adopción institucional del sector de las criptomonedas parece beneficiar a algunos actores emblemáticos del ecosistema, como por ejemplo la cadena de bloques Ethereum. ¿Se está convirtiendo en la opción número uno de las instituciones financieras mundiales?
Ethereum: ¿la cadena de bloques preferida de las instituciones?
Desde hace algún tiempo, la cadena de bloques Ethereum parece estar recuperando su popularidad, hasta el punto de que recientemente ha registrado un importante aumento de su actividad, lo que ha dado lugar a un nuevo máximo histórico a principios de esta semana, respaldado en gran medida por unas comisiones históricamente bajas… y una posible adopción creciente por parte de las instituciones.
Se trata de un auténtico renacimiento, sobre todo si tenemos en cuenta su falta de atractivo desde 2021, cuando esas mismas comisiones representaban cantidades exorbitantes —a veces superiores a 100 dólares— para operaciones insignificantes como un simple intercambio, mientras que su cadena de bloques sufría una congestión permanente.

¿Podría ser esto una realidad que quede definitivamente en el pasado? En cualquier caso, su reciente actualización Fusaka, junto con la llegada masiva de actores de las finanzas tradicionales al sector de las criptomonedas, parece corresponder a un renovado interés por su adopción, en un contexto de tokenización de activos del mundo real (RWA) y de desarrollo sin precedentes del mercado de las stablecoins.
Una constatación realizada por la cuenta X Ethereum entre sus 4 millones de seguidores, lo que le permite afirmar que su cadena de bloques se impone ahora como «la opción número uno de las instituciones financieras mundiales». Una «adopción acelerada» cuya demostración reside más concretamente en la lista de «35 ejemplos de instituciones que desarrollan soluciones en Ethereum».
Un desarrollo que afecta a muchos sectores innovadores
En esta lista ocupan un lugar destacado las acciones tokenizadas, cuyo mercado, estimado en 1300 millones de dólares para todas las acciones (cotizadas en bolsa o no), representa sobre todo una importante perspectiva de desarrollo en los próximos años.
Un sector en el que la plataforma Kraken ha lanzado recientemente sus xStocks, disponibles en forma de tokens ERC-20, mientras que el protocolo Ondo Finance ha desplegado su proyecto Global Markets en Ethereum, con más de 100 acciones y ETF estadounidenses tokenizados. Al mismo tiempo, la empresa Securitize anunciaba su intención de lanzar «acciones reales» tokenizadas emitidas en total conformidad con su cadena de bloques.
Pero Ethereum también se está imponiendo en el sector de las stablecoins, sobre todo porque su cadena de bloques alberga actualmente más del 56 % de su cantidad disponible. Un ámbito en el que el gigante Google ha anunciado recientemente el desarrollo de un protocolo de pago para agentes de IA (A2P), mientras que muchas empresas se plantean lanzar monedas digitales de este tipo en Ethereum o en su capa 2.
Paralelamente, están surgiendo numerosos fondos monetarios tokenizados en su cadena de bloques, como en el caso de JPMorgan y su proyecto MONY, o el mayor gestor de activos de Europa, Amundi, que anunció en noviembre su intención de tokenizar uno de sus fondos en euros en Ethereum.
Es difícil nombrar todos los sectores y proyectos implicados, a los que también parece posible añadir los ETF, ahora abiertos al staking. Solo una cosa parece evidente: la cadena de bloques Ethereum parece seducir a las instituciones.