RTE alerta sobre una paradoja energética: Francia produce más electricidad de la que consume. Para evitar un aumento de los costes, el gestor de la red pide que se incremente la demanda. La minería de Bitcoin se presenta como una solución posible, flexible y controlable.
De una crisis de escasez a una crisis de excedentes, la red eléctrica francesa va mal
Más de tres años después de la subida de los precios de la electricidad en 2022, Francia se enfrenta a una nueva paradoja: el riesgo de escasez ha desaparecido, pero ahora es el exceso de producción de electricidad lo que preocupa y penaliza a la red.
En su balance provisional para 2025-2035, publicado el 9 de diciembre de 2025, el gestor de la red eléctrica RTE alerta sobre las consecuencias económicas de un consumo insuficiente de electricidad.
Mientras que Francia ha vuelto a poner en marcha sus reactores nucleares y ha reforzado su producción de energías renovables, la demanda de electricidad no sigue el ritmo. El resultado: el país produce más de lo que consume. Este desequilibrio, lejos de ser insignificante, podría provocar un aumento del coste de la red eléctrica de entre el 7 % y el 10 %, según RTE. En otras palabras, las facturas de electricidad podrían subir debido a la falta de demanda.

Para evitarlo, RTE insiste en la necesidad de acelerar la electrificación de los usos: transporte, calefacción, industria. El informe menciona, en particular, un ambicioso objetivo de 8 millones de coches eléctricos en circulación para 2030, frente a los 6 millones de un escenario más lento.
Según RTE, si no se toman medidas, el exceso de capacidad actual podría obligar a frenar voluntariamente la producción, en particular la nuclear y la solar, con pérdidas financieras para los productores, compensadas en parte por fondos públicos.
Minería de bitcoins para salvar la red eléctrica y reducir la factura de electricidad de los franceses
Aunque un aumento del consumo eléctrico de los franceses podría contribuir a estabilizar, o incluso a reducir, el precio de la electricidad, sigue siendo insuficiente.
De hecho, incluso siguiendo las recomendaciones de RTE, seguirían existiendo picos de demanda al principio y al final del día, mientras que la demanda seguiría siendo más baja durante la noche. Para responder a ello, los productores deben ser capaces de transportar suficiente energía durante los picos de demanda, lo que genera automáticamente excedentes durante los valles, que a menudo se venden con pérdidas o incluso se desperdician por completo.
Aquí es precisamente donde entra en juego el bitcoin. Al constituir una demanda eléctrica flexible y controlable, la minería de bitcoins podría conectarse a la red durante los periodos de excedentes y desconectarse automáticamente cuando la demanda aumenta.
Si esto le parece novedoso, sepa que esta práctica ya existe en varios países: en Estados Unidos (especialmente en Texas), Japón, Bután o incluso en el ahora famoso parque de Virunga, en la República Democrática del Congo.
En julio, 77 diputados del Rassemblement National presentaron un proyecto de ley destinado a aprovechar estos excedentes, procedentes principalmente de la energía nuclear y las energías renovables, para alimentar la minería de bitcoins durante una fase experimental de cinco años. Una iniciativa que habrá que seguir de cerca.