Pagar con Bitcoin en cualquier puesto callejero de Bangkok es ya una realidad, sin que el comerciante tenga que cambiar sus hábitos. Mientras que la adopción comercial a nivel mundial se enfrenta a menudo a dificultades técnicas, una ingeniosa solución sortea estos obstáculos basándose en una aplicación peer-to-peer.
La Red Lightning y el sistema peer-to-peer integrado en la red bancaria tailandesa
En Tailandia, la aplicación PlebQR ha logrado que el Bitcoin sea compatible con PromptPay, el estándar de pago nacional tailandés presente en casi todos los puntos de venta.
En la práctica, con PlebQR, el usuario escanea el código QR de PromptPay del comerciante a través de la aplicación. En lugar de cargar el importe en baht (la moneda local), envía satoshis (a través de la Red Lightning, por ejemplo) a un intermediario local, un «pleb». Este último, que actúa como proveedor de liquidez, paga al comerciante al instante en baht desde su propia cuenta bancaria.
De este modo, el vendedor no nota ninguna diferencia: recibe baht sin tener que manejar Bitcoin ni exponerse a su volatilidad.
Desde su lanzamiento en diciembre de 2024, PlebQR ha permitido realizar 1 192 pagos, por un importe total de 604 304,17 THB, lo que equivale a más de 16 500 euros. La aplicación ha demostrado ser fiable, con una tasa de éxito superior al 75 %, y también bastante rápida: se tarda una media de entre 30 y 45 segundos en encontrar un par dispuesto a aceptar la oferta, y entre 45 y 60 segundos más en completar el pago.

Volúmenes y número de transacciones realizadas con PlebQR
PlebQR funciona como un mercado entre particulares (P2P), que conecta a quienes quieren gastar BTC con quienes desean acumularlo.
Calle, desarrollador de Bitcoin, Cashu y BitChat, da fe de la eficacia del sistema tras haberlo probado en la práctica:
Llevo unas semanas viviendo prácticamente de Bitcoin, comprando comida, bebidas, ropa y billetes con los sats que gano publicando tonterías en Nostr. […] En Tailandia, al igual que en muchos otros lugares del mundo, sobre todo en Asia, los medios de pago digitales más habituales no son las tarjetas bancarias, sino los códigos QR. […] Ahí es donde entra en juego PlebQR. Yo describiría PlebQR como una aplicación del tipo «Déjame pagar por ti». Te pone en contacto, a ti que quieres invitar a una copa con bitcoins, con un desconocido en Internet que quiere tus bitcoins y que paga la cuenta por ti en moneda fiduciaria a través de un código QR.
El rompecabezas fiscal: un gran obstáculo para la adopción del Bitcoin como moneda
Aunque PlebQR elimina las barreras técnicas, el uso del Bitcoin como moneda corriente sigue topándose con una complejidad fiscal y normativa que varía en función de la residencia fiscal del usuario.
Para un europeo, cada café pagado con bitcoins constituye técnicamente una enajenación de activos sujeta a impuestos. En Francia, se aplica un impuesto fijo del 30 % sobre las plusvalías en cuanto el total de las enajenaciones supera los 305 euros al año, lo que obliga a realizar cálculos complejos para cada microtransacción.
La situación es diferente en nuestros países vecinos; Alemania, por ejemplo, exime de impuestos las ganancias si los activos se mantienen durante más de un año (o si el beneficio es inferior a 600 euros), mientras que Suiza aplica un tipo del 0 % a los particulares considerados inversores privados.
Antes de poder plantearse la adopción del bitcoin como moneda de uso cotidiano en Francia, será necesario que se flexibilicen primero las restricciones fiscales, con el fin de permitir que el bitcoin se convierta en una verdadera alternativa a las monedas fiduciarias.