Citrea acaba de lanzarse en la red principal; se trata de la primera capa 2 de Bitcoin que combina pruebas ZK y BitVM, lo que aporta programabilidad y escalabilidad. Compatible con la EVM, permite la ejecución de aplicaciones de finanzas descentralizadas, stablecoins y NFT, al tiempo que se integra directamente en la cadena de bloques de Bitcoin.
Citrea aporta una mayor programabilidad asegurada por Bitcoin
Esta semana, Citrea se ha lanzado finalmente en la red principal; se trata de la primera capa de aplicación compatible con la EVM de Ethereum construida directamente sobre Bitcoin.
Por lo tanto, esta capa 2 debería permitir que todas las aplicaciones utilizadas en el ecosistema Ethereum, como los protocolos de finanzas descentralizadas, las stablecoins y los NFT, estén protegidas por el propio Bitcoin, mitigando así la confianza necesaria.
Citrea se basa, en particular, en la tecnología de pruebas de conocimiento cero (ZK proofs) y sus rollups, que permite gestionar un gran número de transacciones de forma rápida y económica, al tiempo que realiza anclajes periódicos en la cadena de bloques de Bitcoin.
Gracias a BitVM y al puente Clementine, Citrea puede hacer circular BTC, denominado cBTC, verificable en su plataforma. Citrea ofrece también un stablecoin, el ctUSD, emitido por MoonPay, que garantiza la paridad 1:1 gracias a una reserva respaldada por bonos del Tesoro estadounidense a corto plazo y dólares líquidos.
¿Es Citrea lo que le faltaba a Bitcoin para escalar?
BitVM es una tecnología que permite crear rollups en Bitcoin sin tener que modificar sus reglas de consenso. Inspirada en los rollups optimistas de Ethereum, se basa en un sistema de pruebas de fraude y un protocolo de desafío-respuesta, en el que cualquier transacción sospechosa puede ser impugnada si se considera fraudulenta.
El objetivo de BitVM es hacer que Bitcoin sea más programable, permitiendo la ejecución de cálculos complejos, hasta los denominados contratos Turing-completos, al tiempo que se preserva la integridad, la seguridad y la descentralización de la cadena de bloques principal.
Si bien Citrea cuenta con una ventaja significativa al integrarse desde su lanzamiento en el ecosistema EVM, con más de 100 000 millones de dólares en TVL, otras infraestructuras persiguen el mismo objetivo de ampliar las capacidades de Bitcoin, adoptando enfoques más cercanos al espíritu cypherpunk que inspiró a Bitcoin en sus inicios.
De hecho, aunque BitVM permite a Citrea anclar y asegurar su actividad en Bitcoin, su infraestructura no está exenta de ciertas limitaciones heredadas de Ethereum y sus rollups. Entre ellas destacan una relativa dependencia de las stablecoins, así como una centralización del secuenciador y de los verificadores, lo que teóricamente puede conducir a la censura de transacciones, aunque las pruebas ZK garanticen la integridad y la validez de los estados del rollup.
El ecosistema de Bitcoin ve así surgir otras soluciones como RGB, una capa ultraescalable centrada en la confidencialidad, o Arkade, una capa 2 que ofrece una programabilidad casi ilimitada, al tiempo que vincula cada transacción a auténticos UTXO de Bitcoin en cadena.