Las relaciones entre el presidente de la Reserva Federal (Fed) de EE. UU. y Donald Trump no podrían ser más tensas. Pero el mandato de Jerome Powell vence el próximo mes de mayo, con la perspectiva de elegir a un nuevo candidato entre estos cinco finalistas.
Cinco candidatos al puesto de presidente de la Fed
Desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, las relaciones con el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, parecen complicadas. Sin embargo, fue él mismo quien lo nombró para este cargo en 2017, con el fin de dirigir el Banco Central estadounidense.
En los últimos meses se ha producido un auténtico pulso entre ambos, especialmente en lo que respecta a la gestión de los tipos de interés. Esto ha dado pie a que Donald Trump amenazara a Jerome Powell con destituirlo, sin importarle la evidente injerencia que ello suponía para esta institución, que, sin embargo, es independiente del Gobierno.
Pero, al final, el calendario parece favorecer al presidente de Estados Unidos. De hecho, el mandato de Jerome Powell llega a su fin en mayo del año que viene. Es la ocasión para seleccionar a cinco posibles candidatos, de entre los cuales Donald Trump desea elegir a su sustituto.
Entre estos cinco candidatos se encuentran dos gobernadores actuales de la Fed, nombrados inicialmente por Trump, Christopher Waller y Michelle Bowman, así como un alto directivo de BlackRock, Rick Rieder. Sin embargo, dos candidatos ya figuran entre los favoritos: Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, y Kevin Warsh, un antiguo gobernador de la Fed nombrado en 2006 por George W. Bush.
Una última preselección realizada por Scott Bessent
Según declaraciones de la Casa Blanca, se espera que Donald Trump nombre al sucesor oficial de Jerome Powell antes de que termine el año. No obstante, los candidatos deberán pasar primero una entrevista previa con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, encargado de una última preselección más restringida.
Dato destacable: al parecer, Donald Trump no considera a Scott Bessent como un candidato potencial, a pesar de que este ocupa un cargo equivalente al de ministro de Hacienda. ¿Se debería esto a un conflicto de intereses demasiado evidente al frente de una institución monetaria supuestamente independiente del Gobierno?
Una situación que, sin embargo, podría cambiar, según las declaraciones del Wall Street Journal. De hecho, Scott Bessent «podría, a pesar de todo, surgir como candidato potencial si Trump no queda satisfecho con las demás opciones»… que él mismo debe seleccionar.
En circunstancias normales, el anuncio de la identidad del nuevo presidente de la Fed se produce entre tres y cuatro meses antes de la fecha de su toma de posesión, es decir, el próximo mes de marzo. Una precipitación deliberada, según algunos observadores, que ven en ello una forma de «influir en las expectativas de los mercados sobre la trayectoria de los tipos de interés».
Sea como fuere, todo apunta a que el nuevo presidente de la Fed será elegido entre los más fervientes partidarios de Donald Trump —Bessent, Warsh o Hassett— para no correr el riesgo de dejar pasar «el nombramiento más importante del final del mandato presidencial».