A pesar de que afirmaba poder obtener mejores resultados, la empresa Strategy registra actualmente un rendimiento muy inferior al del bitcoin —que ya es negativo— en el último año. Una situación que hace que se desplomen los resultados de los fondos de pensiones que compraron acciones de MSTR.
Los fondos de pensiones pierden mucho con Strategy
La empresa Strategy y su acumulación compulsiva de Bitcoin, iniciada en 2020, ocupa un lugar especial en el ecosistema de las criptomonedas, con un fundador, Michael Saylor, que pasa regularmente de ser un estratega sin igual a un maximalista iluso en función de la subida o la bajada del precio del BTC.
¿Es necesario explicar en qué situación se encuentra actualmente, con un Bitcoin que acaba de confirmar su vuelta al nivel de los 70 000 dólares? Más aún si a ello le sumamos la importante caída de la acción MSTR desde su último máximo del mes de julio, que ya se acerca al 70 %.

La acción MSTR de Strategy registra una caída superior al 60 % en el último año
Y mientras Strategy afirma cubrirse las espaldas con una reserva de dólares superior a los 2000 millones de dólares, algunos de sus inversores ven rojo. Una situación aún más crítica cuando se trata de los fondos de pensiones estadounidenses que han apostado por posicionarse en la acción MSTR.
Una constatación realizada por el medio especializado en criptomonedas DLNews, que destaca 11 entidades de este tipo que habían comprometido la suma total de 577 millones de dólares —aproximadamente 1,8 millones de acciones de MSTR— en el momento de la declaración oficial de sus inversiones. Algo que sin duda lastrará sus balances…
¿Una estrategia simplemente errónea, o simplemente mal sincronizada?
Según los datos disponibles en la plataforma Fintel, esta inversión global registraría actualmente una pérdida latente de 337 millones de dólares —es decir, aún teórica mientras no se liquide la posición—, lo que implica una caída equivalente al 60 % para 10 de estos fondos identificados.
Unas pérdidas que plantean dudas sobre la pertinencia y la fiabilidad de los Digital Asset Treasuries (DAT) como vehículos de inversión y de exposición indirecta al mercado de las criptomonedas. Hasta el punto de preguntarse si las estrategias de estos fondos de pensiones fueron simplemente erróneas, o simplemente mal sincronizadas.
Una situación que afecta principalmente a los fondos de pensiones del sector público, en los que las inversiones en acciones de Strategy representan una parte ínfima de sus carteras. Por ello, los jubilados afectados no corren el riesgo de ver desaparecer sus prestaciones debido a estos malos resultados.
Al mismo tiempo, ¿podría esta situación debilitar la voluntad de aceleración expresada recientemente por el presidente de la SEC, Paul Atkins, en relación con la apertura de los fondos de jubilación 401(k) a las inversiones en criptomonedas? Y es que este modelo se basa en un principio muy diferente: sus beneficiarios solo recuperan los posibles beneficios.
Esto reavivará el eterno debate sobre nuestro modelo de pensiones de reparto, que, en su forma actual, podría no beneficiar nunca a las personas menores de 50 años.