El pulso judicial entre Francia y los gigantes digitales da un nuevo giro. Este martes se ha llevado a cabo un registro en las oficinas de la red social X, propiedad de Elon Musk, lo que supone una aceleración de la investigación abierta en enero de 2025.
Registradas las oficinas de la red social X en París
Este martes 3 de febrero de 2026, la sección de lucha contra la ciberdelincuencia de la fiscalía de París llevó a cabo una operación de choque en las oficinas francesas de la red social X.
Esta intervención, realizada con la Unidad Nacional Cibernética de la Gendarmería (UNCyber) y el apoyo de Europol, forma parte de una investigación abierta desde enero de 2025.
El origen del procedimiento fueron dos denuncias presentadas por un diputado y un alto cargo de una institución pública, que denunciaban una posible influencia e injerencia extranjera permitida por el algoritmo de la plataforma.

Los cargos retenidos son los siguientes:
- complicidad en la posesión de imágenes de menores con carácter pedopornográfico;
- complicidad en la difusión, oferta o puesta a disposición en banda organizada de imágenes de menores con carácter pedopornográfico;
- atentado contra la imagen de la persona (deepfake de carácter sexual);
- negación de crímenes contra la humanidad (negacionismo);
- extracción fraudulenta de datos de un sistema de tratamiento automatizado de datos en banda organizada;
- falsificación del funcionamiento de un sistema de tratamiento automatizado de datos en banda organizada;
- administración de una plataforma en línea ilícita en banda organizada.
La Fiscalía de París también ha citado a Elon Musk y a Linda Yaccarino, directora general de X hasta el pasado mes de julio, para una audiencia libre prevista para el 20 de abril de 2026 en París.
El paralelismo con el caso Telegram y la reacción de Pavel Durov
Esta ofensiva contra X recuerda inevitablemente el precedente creado por el caso Pavel Durov. El director general de Telegram, imputado en agosto de 2024 y puesto bajo control judicial, se enfrenta a una docena de cargos similares, que van desde la complicidad en el tráfico de estupefacientes hasta la difusión de contenidos pedopornográficos en su aplicación.
Francia parece imponerse así como una de las jurisdicciones más estrictas del mundo en materia de responsabilidad penal de los directivos de las redes sociales, hasta el punto de que algunos internautas denuncian ahora un ataque frontal contra la libertad de expresión.
Para muchos, atacar a Elon Musk y Pavel Durov es una forma de imponer menos cifrado y más control, en nombre de la lucha contra la delincuencia en línea, una estrategia que afecta sobre todo a los usuarios honestos. Los delincuentes, por su parte, seguirían teniendo un interés económico en recurrir a soluciones alternativas, más opacas y fuera del alcance de las autoridades.
Pavel Durov, que compareció ante un juez de instrucción en diciembre de 2024, no tardó en reaccionar a la redada contra X:
La policía francesa está llevando a cabo una redada en las oficinas de X en París. Francia es el único país del mundo que persigue penalmente a todas las redes sociales que ofrecen un cierto grado de libertad a los ciudadanos (Telegram, X, TikTok…). No se equivoquen: no es un país libre.