Aunque desapareció del radar en 2011, Satoshi Nakamoto, creador de Bitcoin, sigue haciendo historia en silencio. Gracias al espectacular aumento del precio del BTC, su cartera inactiva lo sitúa ahora virtualmente entre las mayores fortunas del mundo.
El creador de Bitcoin, el seudónimo más rico de la historia
En octubre de 2008, un tal Satoshi Nakamoto publicó un documento fundacional: el Bitcoin White Paper. En él proponía una revolución monetaria, un sistema de pago descentralizado, que funcionaba entre pares, sin terceros de confianza. En 2011, tras lanzar el protocolo e intercambiar opiniones con los primeros desarrolladores, desapareció de Internet. Nunca volvería. Satoshi fue el primero en minar bitcoins para mantener la red en sus inicios. Se estima que acumuló alrededor de 1 125 000 BTC, repartidos en numerosas direcciones públicas. Estos fondos nunca se han movido, nunca se han gastado. Al desaparecer antes de hacerse famoso, permitió que Bitcoin se desarrollara sin que él mismo pudiera influir en ello, y también dejó tras de sí la cartera inactiva más valiosa de la historia. Su desaparición, justo cuando Bitcoin comenzaba a despegar, es testimonio de sus nobles ambiciones, ajenas a la ambición de la fama o la riqueza.

Esto lo sitúa virtualmente en el puesto número 11 de la clasificación de las personas más ricas del mundo, por delante de Michael Dell (125 100 millones de dólares) y justo detrás de Sergey Brin (142 300 millones de dólares), cofundador de Google.
Nakamoto también supera a figuras emblemáticas como Amancio Ortega (Zara) y Bill Gates (Microsoft). El contraste es sorprendente: mientras Musk, Zuckerberg o Bezos acaparan los focos, Satoshi permanece como una sombra silenciosa en la cima de la riqueza mundial, probablemente sin siquiera quererlo.
¿Se pueden robar los bitcoins de Satoshi?
La semana pasada circularon numerosas teorías sobre los motivos que se esconden tras el movimiento de 80 000 BTC que llevaban 14 años inactivos, desde la era de Satoshi. La historia alimenta muchas especulaciones, pero sobre todo recuerda que algunas carteras antiguas podrían presentar una vulnerabilidad. Una vulnerabilidad que podría ser explotada por alguien que haya identificado un defecto en la entropía utilizada para generar las primeras claves privadas de Bitcoin o, en unos años o incluso décadas, mediante la aparición de los ordenadores cuánticos.
Sin embargo, si se encontraran los bitcoins de Satoshi, es posible que la persona que los posea adopte un enfoque ético y decida destruirlos. Incluso si se revendieran, el impacto sobre el precio sería solo temporal, sin poner en tela de juicio los fundamentos del consenso de Nakamoto.
En Pair à pair, recibimos a UrbanTech21, apasionado por la historia del Bitcoin y de Satoshi Nakamoto. Juntos, exploramos las teorías sobre su identidad. La repetición está disponible en YouTube y en nuestras plataformas de streaming.